domingo 15 de enero de 2012

¿Soberanía económica o soberanía política?

En estos tiempos que corren no dejo de preguntarme acerca del concepto de soberanía. Un Estado cuyo gobierno es elegido de forma democrática conlleva que el poder reside en las leyes que se otorgan a si mismo sus ciudadanos.No obstante, en un periodo de crisis económica en el que el Estado ingresa menos y debe mantener las prestaciones y subsidios, se genera un incremento de la diferencia entre ingresos y gastos, esto es, un déficit en el presupuesto. Esto se financia mediante la emisión de deuda pública. El problema llega cuando el déficit es tan grande que el mecanismo de la deuda no es viable, ya que nadie desea adquirir dicha deuda, ante la alta posibilidad de impago por parte de dicho Estado. Pero más preocupante aún, es cuando un Estado en tales circunstancias es rescatado, o recibe ayudas económicas para comprar su deuda. Esto por lo general, se hace con determinadas condiciones, establecidas por el prestamista. El hecho es que la soberanía económica se ha desplazado hacia el exterior, en concreto al que ha prestado el dinero. Ya se conoce el dicho: 'El que paga manda'. ¿Pero qué pasa con la soberanía política? Porque ahora el prestamista exige en su préstamo al Estado unas condiciones contractuales que se traducen en leyes, en materia fiscal y laboral, en recortes y ajustes de déficit, que no han votado ni deseado la gran mayoría de la población de ese Estado. Da igual quién tenga la razón, el hecho indiscutible es que ahora las leyes las dicta un poder ajeno al de la representación popular democrática. ¿Es un mal menor si lo comparamos con la posibilidad de la quiebra técnica de dicho Estado?