Quiero dejar bien claro que las impresiones que vierto en este espacio son de índole personal y que en ningún caso pretenden ejercer ningún tipo de función proselitista.
Son el resultado de meditaciones propias que dan forma a nociones e ideas que pueden orientar mi toma de conciencia ante la vida. Es una actitud filosófica genuina; libre de las ataduras de la filosofía convencional o tradicional.
La primera premisa en que se apoya dicha filosofía es en la toma de conciencia. Es decir, la certidumbre de mi ignorancia acerca de mi mismo, como consecuencia de la pertenencia a un sistema en el que todo me es dado. Lo dado es lo natural, y mi asimilación por el sistema un hecho que se antoja incuestionable. Frente a este esquema subyace un malestar, cierto grado de enajenación que señala que algo no encaja. Esta ignorancia e insatisfacción señalan en una dirección, el de la identidad real de uno mismo. Es decir, si no soy yo, este producto natural perfectamente insertado en el mundo, quién o qué soy en realidad.
Por lo tanto aquí me detengo para subrayar los términos que más interés me provocan. La ignorancia de uno frente al 'mundo'. Ese yo insertado en ese mundo como sistema. Y por último el problema de la identidad real.
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